viernes, 6 de septiembre de 2013

Tribunal Constitucional promueve la impunidad



Escribe: Claudia Cisneros 

Es cierto que muchos reclusos de El Frontón eran terroristas condenados, pero también había acusados sin sentencia. Es cierto que tomaron 3 policías rehenes y que causaron la muerte de 3 marinos y un guardia republicano. Los internos tenían 2 fusiles de guerra y 1 subametralladora arrebatados a los guardias, armas punzocortantes y molotovs. La Marina usó cañones antitanques, granadas, explosivos y lanzacohetes. Se podría argumentar que al momento no se sabía con qué armas contaban los internos, pero de lo que no cabe duda es de que hubo ejecución extrajudicial de reos rendidos, reducidos. Lo muestran las pruebas y testimonios de sobrevivientes y marinos.

Lo que trataron de ocultar: en la tarde del 18 de junio, el viceministro del Interior, Agustín Mantilla, llegó al penal y ordenó la suspensión del diálogo con los reclusos, dijo, por orden expresa del presidente Alan García. Horas después había más de 200 internos (80% de los presos)y 3 marinos muertos. Luego demolieron el penal.

“El enfrentamiento armado entre los miembros de la Infantería de Marina y los internos por terrorismo amotinados en el Pabellón Azul se prolongó hasta aproximadamente las 14:00 horas del día 19 de junio, en que se produjo la rendición de los reclusos y la liberación de los rehenes Luis Pérez Ellis y José Mayta Calderón. De acuerdo con las declaraciones del capitán de Navío AP Juan Carlos Vega Llona en el proceso seguido ante el fuero militar, la rendición de los internos terminó a las 14:30 horas”.  De acuerdo con la versión de los testigos N° 47-2003-CVR y N° 53-2003-CVR bajo reserva de identidad, luego de producirse la rendición de los internos y cuando la situación se encontraba bajo control, se produjeron numerosas ejecuciones extrajudiciales por parte de los miembros de la Marina de Guerra”. (Expediente N° 638-V-86-CSJM y N° 643-86-CSJM- http://bit.ly/17Y8yNK)

A cargo del operativo estuvieron los marinos Luis Giampietri y Juan Carlos Vega Llona. Es cierto que por varias horas hubo un combate feroz. Pero también es cierto que tras la rendición, los reos fueron asesinados en la zona llamada “los baños” con disparos y bayonetas, según testigos y 2 marinos que participaron en el debelamiento. Aseguran que Mantilla se mantuvo in situ y que la Marina le dio una radio. “No sabemos a quién Mantilla le daba parte de los hechos. Tenía un radio operador asignado. Todo el tiempo estaba con un radiotransmisor en la mano, dando cuenta de lo que sucedía”(La República 25/06/03).

Desde entonces los procesos han ido en zigzag, con archivamientos de posible implicación de García, Mantilla y Giampietri cada vez que ha sido inminente. El megaexpediente de 88 tomos, 300 anexos y 30 mil folios ha quedado reducido a una sentencia írrita del TC con miembros confesamente apristas (http://bit.ly/18u141r) que no solo limpian a García de El Frontón sino que excediendo su competencia sentencia que durante su gobierno no hubo uso excesivo y sistemático de fuerza. “Esta sentencia tiene un nombre: Alan García. Está escrita exprofeso para limpiar al ex presidente en este y otros casos presentes y futuros”. Ronald Gamarra (http://bit.ly/1dVmFH6). Que la matanza no era parte de un plan sistemático es el argumento del TC filoaprista para decir que no configura crimen de lesa humanidad. Gamarra asegura que hay suficientes pruebas y cadáveres que desmienten ese argumento. Y asegura que el APRA y su TC olvidan que las graves violaciones de DDHH también son imprescriptibles. Este fallo del TC es una vergüenza, excede sus facultades, es políticamente interesado y corrompe el sistema de Justicia y el Estado de Derecho. Es una vil canallada para regalar impunidad a Alan García y su mancha.