viernes, 13 de septiembre de 2013

Bruce Springsteen canta a Victor Jara y las victimas de Pinochet en Chile

El debut ayer del «boss» en Santiago de Chile coincidió con el 40 aniversario del golpe de Estado

Bruce Springsteen canta a Víctor Jara y a las víctimas de Pinochet en Chile
Se trataba de la primera vez que Bruce Springsteen actuaba en Chile, y además coincidía con el 40 aniversario del golpe de Estado que llevó al poder a Pinochet. Ayer, a mitad de la noche, el músico estadounidense interpretó en un perfecto español la canción «Manifiesto», del asesinado cantautor chileno Víctor Jara, a quien el «boss», un músico también comprometido, admira profundamente.


Fue el momento más emotivo de un concierto de tres horas y media, sin estruendos pirotécnicos ni alardes digitales pero rebosante de energía, humor, complicidad y ternura. Para la ocasión, al Movistar Arena de Santiago de Chile acudieron unas 10.000 personas que bailaron, cantaron y, literalmente, se arrodillaron ante el autor de «The River».
Springsteen también recordó otro concierto de 1988, organizado porAmnistia Internacional y celebrado en su país vecino, en Argentina: «Tocamos en Mendoza, pero Chile estaba en nuestros corazones.Conocimos a muchos familiares de desaparecidos. Llevaban fotos de sus seres queridos. Fue un momento que se quedó con nosotros para siempre», confesó. Entonces unos 5.000 chilenos viajaron hasta Argentina para verle en un recital en el que compartió escenario conInti Illimani y Los Prisioneros, dos de los grupos más representativos de la resistencia musical contra la dictadura.
Todo comenzó pasadas las nueve y media de la noche cuando sobre el escenario fueron apareciendo los músicos de la E. Street Band, esa portentosa máquina capaz de hacer rock, gospel, folk, country, soul y blues con los mismos ingredientes.
Ya no están los fallecidos Danny Federici y Clarence Clemons, pero sí otros históricos miembros de la banda, como Steve van ZandtNils Lofgren y el baterista Max Weinberg, además de la violinista Soozie Tyrell y el saxofonista Jake Clemons, sobrino del fallecido Clarence, hasta completar un grupo de dieciséis músicos.
El concierto fue parte de la gira sudamericana para promocionar su último trabajo, «Wreckling ball», que en los próximos días también le llevará a Buenos Aires Sao Paulo, y culminará el próximo 21 en el festival Rock in Río.