viernes, 13 de septiembre de 2013

ONU confirma el uso de armas químicas en Siria

Se espera que el jefe del equipo de expertos de la ONU, Ake Sellstrom envíe el informe completo a Ban Ki-moon este lunes 16 de septiembre. De todas formas, Sellstrom no está autorizado a decir en el informe quién llevó a cabo el ataque.
Aún así, y sin atribuir directamente la responsabilidad por el uso de estas armas al presidente Bashar Al Asaad, Ban confirmó que unas 1.400 personas murieron en el ataque perpetrado el 21 de agosto, que llevó a que países occidentales amenazaran con una respuesta militar.
Los inspectores de la ONU realizaron una investigación en Siria sobre el uso de armas químicas en un conflicto que se extiende ya durante 30 meses, en el marco del cual se produjo el ataque con gas sarín, en una localidad cercana a Damasco.
Mientras, los Estados Unidos y Rusia reanudaron este viernes 13 las negociaciones sobre Siria en Ginebra, después de que el presidente Vladimir Putin publicara una columna de opinión en la que aseguraba que el régimen del dictador Al Assad no había utilizado armas químicas en la guerra civil que tiene lugar en Siria.
Éste será el último día programado del encuentro entre los cancilleres de los Estados Unidos y Rusia, John Kerry y Sergei Lavrov, para lograr que Siria destruya sus armas químicas y se aplaquen así los violentos enfrentamientos militares que sacuden al país.
Sin embargo, las reuniones podrían extenderse hasta el sábado, según indicó la Casa Blanca.
Este jueves, el dictador sirio, Bashar al Assad, se comprometió a entregar su arsenal químico y a adherir a la Convención contra las Armas Químicas, pero con condiciones.
La Convención para la Prohibición de Armas Químicas, firmada en 1993 en París y en vigor desde 1997, prohíbe la fabricación, almacenamiento y la utilización de armas químicas.
En situaciones regulares, Siria tendría 30 días para declarar su arsenal de armas químicas. Si embargo, el escenario no tiene nada de "estándar", como dijo el secretario de Estado de Obama, John Kerry. El estadounidense manifestó el desacuerdo de los Estados Unidos. "Esto no es un juego. Debe ser real", manifestó.