jueves, 4 de julio de 2013

Temeridad boliviana, grosería europea

Por: Mirko Lauer Mirko Lauer
Lo sucedido con el avión presidencial boliviano en Europa es un insulto a Evo Morales, y una metida de pata diplomática de grandes proporciones. El error fue prontamente remediado, pero igual amerita disculpas serias a este mandatario, antes de que el incidente se convierta en una protesta latinoamericana. Pero quizás ya es tarde para esto último.
Si bien tiene toda la razón de estar indignado, Morales se ha chancado los dedos en un juego peligroso al que se vienen dedicando algunos países del Alba: interferir en la cacería de prófugos de la justicia estadounidense. Una manera de hacer antiimperialismo mediático sin afectar intereses económicos locales.
La suspicacia de Francia, Italia, Portugal y Austria que precipitó el incidente se debió a declaraciones de Morales en el sentido de que estaría dispuesto a dar asilo al ex CIA Edward Snowden. Como Snowden está, se supone, en el aeropuerto de Moscú del que partió Morales, un cálculo rápido y equivocado hizo pensar que llevaba al prófugo a bordo.
Rafael Correa, a quien su ya largo problema con Julian Assange lo ha vuelto algo más cauteloso, ya había declarado que fue un error no intencional ayudar a Snowden a escapar de Hong Kong con un salvoconducto ecuatoriano. Pero esto no sirvió para que Morales y Nicolás Maduro desistieran de sus declaraciones a favor de Snowden.    
Sin duda Washington está aplicando presión por todas partes. Rusia y más de una docena de países se han negado al pedido de asilo de Snowden, y los países europeos de marras estaban colaborando desembozadamente con la cacería del ciudadano estadounidense.
Gran Bretaña sigue negándose a dar salvoconducto a Assange para su viaje a Ecuador.
La solidaridad con individuos a los que Washington considera enemigos y delincuentes es un juego complicado, pues no está claro dónde puede terminar. Bajo cierta luz, Assange y Snowden pueden ser considerados héroes de la libre información. Pero pueden llegar solicitantes de asilo con credenciales menos claras.

Mientras tanto, el aprovechamiento boliviano de lo sucedido va a toda marcha. La reacción del gobierno boliviano ha sido poco menos que espectacular. Álvaro García Linera, el vice de Morales, ha llegado a comparar el lamentable incidente del lustroso jet Falcon boliviano con los maltratos de indígenas durante la conquista española.
García Linera viene lanzando frases como “El imperialismo ha secuestrado al presidente Evo”. El secuestro le ha caído como anillo al dedo a la dupla Morales-García que candidateará el 2014 para extender su mandato hasta el 2020. Hasta el momento tienen poco más de 32% de intención de voto. Suficiente para llegar primeros, pero no para ganar en primera vuelta.