jueves, 5 de julio de 2012

Muertes en Celendín: ¿Acaso no eran previsibles?


Por: Carlos Bruce 

En la segunda quincena de marzo de este año, cuando el gabinete hizo su presentación ante el pleno del Congreso, le hicimos la siguiente pregunta al ministro del Interior. “El peritaje internacional del proyecto Conga contratado por el Poder Ejecutivo viene siendo cuestionado por el Gobierno Regional de Cajamarca y varios frentes de defensa, al punto de haberse contratado un peritaje paralelo. De ser positivo el peritaje internacional, es muy probable que un sector considerable de la población salga a las calles a cuestionar el proyecto Conga. Teniendo como antecedente la nefasta experiencia de Bagua y recientemente la de Madre de Dios, por el tema de la minería ilegal, ¿existe o se está trabajando algún plan de contingencia por parte del Ministerio del Interior para enfrentar las posibles protestas?”.

La respuesta recibida fue que la Policía Nacional del Perú sí tiene planes para el mantenimiento y restablecimiento del orden interno y orden público que recogen la experiencia de Bagua y que están estructurados principalmente en el uso de la persuasión e intervención de autoridades en prevención.


Entonces, ¿cómo se explican los tres muertos y la treintena de heridos producto del enfrentamiento entre unos doscientos manifestantes opositores al proyecto minero Conga y personal del Ejército y la PNP? Definitivamente no hubo ningún plan de contingencia o éste fue elaborado e implementado de una manera más que defectuosa. Prueba de ello son las declaraciones de un oficial de la policía que señala que las municiones se han acabado, que solo cuentan con setenta hombres para intentar frenar a los manifestantes y que solicitaba el apoyo de su comando para recoger a sus compañeros heridos y tratar de restablecer la paz en la localidad.


Evidentemente, la labor de prevención e inteligencia por parte del Ejecutivo no está funcionando. Y en este tipo de coyunturas con conflictos sociales-ambientales por casi todo el país no nos podemos dar el lujo de actuar de forma improvisada, porque los errores se pagan con vidas humanas.


La reunión de la semana pasada del presidente Humala con un grupo mayoritario de alcaldes provinciales de Cajamarca fue un gesto político que ayuda a consolidar la posición a favor de Conga y tendría por efecto consolidar una corriente de opinión favorable en la región. Sin embargo, resulta impostergable poner en marcha una estrategia contra aquellas agrupaciones violentistas para que después no estemos lamentando la muerte de más personas.