miércoles, 7 de agosto de 2013

Ni sólidos ni tránsfugas

Por AUGUSTO ALVAREZ RODRICH  Augusto Álvarez Rodrich

Se van Lourdes Alcorta y Gabriela Pérez del Solar.
La fragmentación que sigue ocurriendo en el Congreso debido a que algunas de sus agrupaciones se siguen desmembrando, constituye un riesgo relevante para la proyección de la estabilidad política del país.

Esto va a significar una mayor dificultad para poder lograr decisiones, volver más tortuosa y complicada la generación de consensos, y hacer menos previsible el resultado de los procesos legislativos.
El caso más reciente es lo que está ocurriendo en la bancada Alianza por el Gran Cambio, que llegó al Congreso usando como locomotora la candidatura presidencial de Pedro Pablo Kuczynski, junto con el nuevo proceso de rupturas que está sufriendo el PPC.
Luego de ser una bancada relevante en el parlamento, esta agrupación ha quedado reducida a solo siete integrantes, con cinco del PPC y dos de la Alianza por el Perú.
Esto ocurrió luego de que Lourdes Alcorta y Gabriela Pérez del Solar renunciaran a la bancada parlamentaria y al PPC, lo cual significa un serio problema para este partido, el cual sigue invicto en su vocación de promover la fuga de talentos.
Sus salidas ocurren en el contexto de la ‘repartija 1’ por el TC, el BCR y la DP, así como de la decisión del PPC de participar en la ‘repartija 2’ de la Mesa Directiva del Congreso.
Pero sería errado creer que sus renuncias obedecen únicamente a estos dos factores pues estas se explican en el contexto mucho más amplio de un partido con problemas en su sistema de toma de decisiones así como en una falta de liderazgo.

El presidente del PPC, Raúl Castro, estuvo ayer en el Congreso y, mismo Churchill, se apareció señalando con los dedos la ‘V’ de la victoria y diciendo que el partido “está más fuerte y más sólido que nunca”.
Habría que preguntarse, sin embargo, qué es lo que Castro entiende por “sólido” y “fuerte” pues lo cierto es que el momento actual es complicado para el partido, tal como lo acaba de señalar Lourdes Flores al decir que “hay que reconocer, conhidalguía, que estas últimas semanas no han sido buenas para el PPC”.
La acusación hecha por sus ahora ex compañeros contra Pérez del Solar y Alcorta ha sido, como suele ocurrir en estos casos, la de ‘tránsfugas’, pero esto carece de sentido pues esa calificación se aplica a quienes parten de un partido debido al deseo de alcanzar un aprovechamiento particular indebido, lo que,  obviamente, no es el caso.
Lo que más bien el PPC debiera revisar, a propósito de las renuncias de dos personas populares como Pérez del Solar y Alcorta, es por qué la asociación de ex pepecistas con relativo peso en la política peruana supera con creces al número de personas con notoriedad política que se quedaron en el mismo.