viernes, 16 de agosto de 2013

Claves para entender la crisis de Egipto

Seis preguntas clave para entender la crisis en Egipto

La crisis económica que devora al país, una oposición antagónica protagonizada por revolucionarios y fieles al antiguo régimen, el ejército y los seguidores de Mursi protagonizan este «polvorín».

¿Quién apoya a Mursi?

Los Hermanos Musulmanes, grupo que el presidente abandonó -sólo formalmente- al ser investido, son los principales valedores de Mursi y quienes realmente manejan los hilos de la presidencia. Ganaron las elecciones presidenciales en junio de 2012 con un 51,7% de los votos. No todos los que en su día les votaron respaldaban su proyecto, pero lo preferían a la alternativa, el mubarakista Ahmed Shafiq. Mursi prometió entonces un Gobierno de unidad nacional y colaborar con todos los sectores de la sociedad, una promesa que la oposición considera que no se ha cumplido, mientras ha ido acaparando cada vez más poderes.

¿Cómo ha sido la convivencia entre el Ejército y Mursi?

Apenas dos meses después de ser investido presidente, Mursi daba un golpe de efecto y jubilaba al entonces jefe del Ejército, el mariscal Mohamed Husein Tantaui, para nombrar al general Abdel Fatah el Sisi, que, entonces se dijo, sentía simpatía por los Hermanos Musulmanes.

Los militares no se han sentido del todo incómodos con el gobierno de Mursi. La principal preocupación de las Fuerzas Armadas ha sido siempre salvaguardar sus intereses e independencia, y eso mismo les concedió en la Constitución aprobada a finales de año por los islamistas. Tampoco habían abandonado del todo la política, y no han podido ignorar la profunda y peligrosa polarización de la sociedad, que podría escaparse de las manos y acabar por afectar a la institución.

¿Que otras reivindicaciones llevan los egipcios a las calles?

No todos los que se manifiestan en contra de Mursi lo hacen por temor a que la cofradía islamista acabe imponiendo por la fuerza su proyecto político. La gran mayoría ha estallado porque no ven solución a la tremenda crisis económica que atraviesa el país, con cortes de electricidad, escasez de gasolina, subida de precios, caída de la libra egipcia, paro y casi desaparición de una de las principales fuentes de ingresos del país: el turismo.

¿Qué grupos forman la oposición?

La gestión del presidente Mohamed Mursi ha conseguido unir a dos enemigos irreconciliables en este desafío al poder: los revolucionarios y los fieles al antiguo régimen. Con motivos diferentes y diversas visiones para el futuro de Egipto, ambos comparten el rechazo a la hermandad y sus políticas. En los últimos días, los salafistas del partido Al Nur, que quedó segundo en las elecciones legislativas, han pedido también elecciones anticipadas, dejando a Mursi y a los hermanos un poco más solos.

Los partidos de oposición laicos, aglutinados en el Frente de Salvación Nacional, lideraron las protestas contra la Constitución y el decreto presidencial con el que, a finales del año pasado, Mursi se arrogó poderes por encima de la judicatura. En esta ocasión ha sido una plataforma ciudadana, «Tamarrud», que en árabe significa rebelión, la que ha conseguido movilizar a los ciudadanos.