jueves, 22 de agosto de 2013

Dólares gordos, soles flacos

Por: Mirko Lauer Mirko Lauer
A pesar de los esfuerzos del BCR, el dólar sigue subiendo en relación al nuevo sol. El ritmo es lento, pero desde que comenzó la tendencia el billete verde ha recuperado poco más del 10% de su valor. Un dato más elocuente que la polémica en curso sobre cómo marcha la economía peruana.
Una mirada en torno nuestro revela que este fenómeno es mundial. Casi todas las monedas de los mercados emergentes han comenzado a caer, y el nuevo sol no está entre las más afectadas. Pero en términos locales esto es un flaco consuelo para quienes, voluntariamente o no, están del lado de la moneda nacional.
El carácter internacional del fenómeno significa que el BCR puede hacer poco respecto de la tendencia general. Así como no pudo evitar que el dólar cayera en estos últimos años (hubo pronósticos que lo ubicaban en S/.2,30 para fin del 2013), no está pudiendo evitar la tendencia alcista, solo lentificarla un poco.
Hay varias explicaciones mundiales: contagio de problemas en los mercados emergentes más importantes, subida de tasas de interés en el hemisferio norte, frenesí especulador que ha acelerado el proceso. El balance final es que las monedas del norte se han vuelto más atractivas, y se disponen a recuperar antiguas posiciones.
El Perú todavía está lejos de la barrera psicológica de un dólar promedio por encima de los S/.3,40, con el que vivimos hace algunos años. Pero en privado ya se habla de un dólar a tres nuevos soles, y hasta de S/.3,10. Los empresarios discretamente ya han empezado a tomar en cuenta la posibilidad.
Para los exportadores de materias primas el dólar más alto es una bendición a medias, que no compensa del todo la caída de los precios y la reducción de los mercados. Recibirán más soles por sus exportaciones, pero a la vez verán subir sus costos locales. Los precios de bienes y servicios atados al dólar ya han empezado a moverse.
Algo en el ambiente decía que el dólar barato iba a moverse. En los pasados tres años la cartera hipotecaria en dólares se redujo de 61% a 46%. Una reducción que seguramente se va a acelerar en los tiempos que vienen. La inestabilidad cambiaria también se va a reflejar en un aumento de la morosidad, hoy por encima del 2%, y subiendo.
¿Cuáles son los pronósticos? Hay para todos los gustos. Para lo que valga, en mayo del 2012 esta columna recomendaba: “Todavía no bote sus dólares a la basura”. Ojalá no lo haya hecho. Ya en abril Julio Velarde, del BCR, había advertido acerca de “un posible fuerte rebote de la moneda estadounidense más adelante”. ¿Qué está diciendo ahora?