martes, 13 de agosto de 2013

EL LADRÓN CREE QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN

Piense usted en la persona que todos los días viene luchando contra la corrupción. No es muy difícil: Julio Arbizu, Procurador Anticorrupción. Y es, justamente, la razón por la que se ha iniciado una guerra sucia para bajárselo.
Se le acusa de haber mentido en su hoja de vida, al haber supuestamente consignado que tenía una maestría en Ciencias Políticas, cuando no la había concluido. Lo cierto es que él sólo se refirió a estudios, adjuntando el certificado de la Universidad. El Ministerio Público ha considerado que esta denuncia no justifica ni siquiera una investigación formal.
También se le quiere vincular a Nancy Obregón por haber sido asesor de la bancada nacionalista, como lo han sido muchísimas personas, sin que por ello se las pueda acusar de narcotráfico y terrorismo.
Arbizu ha tenido el coraje de meterse con los más graves casos de corrupción: narco indultos, prensa chicha, colegios emblemáticos, enriquecimiento de Fujimori. Y no solo lo ha hecho respecto a denuncias que involucran a apristas y fujimoristas sino también a Toledo, Castañeda, Burgos y Santos (presidente del Gobierno Regional de Cajamarca). También se ha pronunciado abiertamente sobre denuncias relacionadas al actual Gobierno, como las que –con total razón– se hicieron contra Alexis, el hermano del presidente Humala, y Omar Chehade, ex vicepresidente. El primero hasta interpuso una querella en su contra.
Tiene en su haber también innumerables casos de la llamada pequeña corrupción (las famosas coimas para funcionarios de menor jerarquía), que afecta tanto la vida cotidiana de todos.
La otra razón por la que algunos se la tienen jurada, es el éxito que ha tenido en la recuperación de reparaciones civiles. La gran mayoría de los condenados por corrupción se vienen negando a pagarlas, pese a contar con los medios económicos para hacerlo. En el 2012 duplicó lo que se había recobrado en el 2011 y en lo que va del año ya se puede proyectar que el incremento continuará. Los instrumentos legales que ha utilizado han irritado también a los involucrados y a sus amigos. Los embargos promovidos por él se han sucedido unos a otros, así como las intervenciones contra sociedades conyugales constituidas solo para burlar la ley.
Las personas que lo atacan tampoco simpatizan con una serie de medidas que Arbizu viene impulsando en el Congreso, como es la llamada ‘muerte civil’ de quienes, precisamente, no pagan las reparaciones que deben, la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción (hay más de 10 proyectos encarpetados en el Congreso), además de normas que buscan frenar los conflictos de intereses o el traslado de los bienes a terceros, con el fin de evitar embargos.
El actual procurador anticorrupción es más bien la demostración de que son las personas las que hacen a las instituciones, que basta una sola con voluntad y capacidad, para que todo cambie, aun sin recursos económicos y el apoyo institucional que debería tener.
Pero va a ser difícil que se lo traigan abajo. Primero, porque Arbizu ya ha salido a responder con todo -algo que solo pueden hacer aquellos que no tienen rabo de paja-, y, segundo, por el gran reconocimiento ganado entre los que están hartos de la inmensa corrupción que hay en el país; quienes, sin duda, saldrán a defenderlo. (Ernesto de la Jara)
EL ACTUAL PROCURADOR ANTICORRUPCIÓN ES MÁS BIEN LA DEMOSTRACIÓN DE QUE SON LAS PERSONAS LAS QUE HACEN A LAS INSTITUCIONES