jueves, 21 de junio de 2012

Más de lo mismo en la PCM



Por: Luis Giacoma Macchiavello  


Más de lo mismo en la PCM

Luego de algunos meses, se inicia un proceso de diálogo entre el gobierno central y los representantes de Cajamarca y Espinar, respectivamente. Más allá de la importancia y la necesidad de dialogo, es posible comprobar que la situación sigue idéntica respecto de la desnaturalización de la función de la PCM desde hace años, habiéndose convertido en un foro de diálogo para conflictos sociales, de las más diversas clases. Y esa NO es la función de la presidencia del Consejo de Ministros.

Al asumir el cargo de PCM,  Oscar Valdés anunció, con criterio, que debía ser la burocracia regional la llamada a resolver los conflictos sociales derivados de la actividad minera y que no se debería negociar con líderes de los frentes de defensa. Desgraciadamente, las sensatas ideas de Valdés no encontraron respaldo en la realidad. Esta comprobación implica, a nivel político, la necesidad de realizar cambios en la estructura de la Presidencia del Consejo de Ministros pues no se ha logrado ordenar la estructura política nacional haciéndola eficiente y moderna. Basta mencionar el hecho que en Espinar, cuatro ministros de estado negocian con el Alcalde de dicha localidad, Oscar Mollohuanca.

Probable cambio de Presidente del Consejo de Ministros

Respecto del probable cambio de PCM, se menciona en la prensa que Luis Castañeda Lossio, líder del partido Solidaridad Nacional asumiría dicha función; otros mencionan al actual Ministro de Transportes, Carlos Paredes para dicho cargo. En el primer caso es posible anticipar serios problemas de comunicación si accede al cargo, replicándose una situación similar a la actual.

Sin embargo, en el caso de Carlos Paredes, el panorama sería distinto pues su desempeño como ministro ha estado señalado por las buenas formas y un  indudable perfil técnico. Además, cultiva una amistad muy fuerte con el presidente de la República. Y ese podría ser el detalle decisivo en su elección.

Algún presidente regional también podría ser nombrado PCM, tal como sucedió durante el gobierno pasado con Yehude Simon. Sin embargo, creemos que el gobierno mantendría la costumbre de elegir al próximo PCM entre personajes del entorno más cercano al presidente tal como sucedió con los ministros Calle y Urquizo, del Interior y Defensa, respectivamente.

Hacia una PCM solida y funcional

Más allá de  la elección del nuevo PCM, es necesario destacar la necesidad de superar el manejo de los conflictos desde la Presidencia del Consejo de Ministros, entidad que tiene otras labores y que sufre el desgaste político ante cada nueva negociación, originando el riesgo de necesitar un nuevo PCM cada 6 meses en promedio. Esta realidad conspira contra la estabilidad política del gobierno y otorga a los enemigos de la democracia validas razones para su perversa predica. En la actualidad, observamos-en Espinar- como 4 ministros negocian, de igual a igual, con un alcalde provincial. Y lo mismo puede decirse de Cajamarca. En términos políticos, el alcalde de Espinar y el presidente regional de Cajamarca-con su grupo-le han ganado la partida al gobierno.

Aun cuando hacemos votos por negociaciones que logren resultados y no se afecte la actividad minera, creemos que se establece un nefasto precedente político  y se ha perdido una inmejorable oportunidad-el inicio de un gobierno-para restablecer el “orden natural” de autoridad del Estado y su burocracia en la solución de conflictos.
Esperamos que no sea necesario esperar el año 2016 para recuperar el “orden natural” entre los organismos estatales-del gobierno central, regionales y municipales-y que se establezca un orden al momento de resolver conflictos, anticipándolos-la Defensoría del Pueblo hace un excelente trabajo al respecto-y se recupere la paz social, condición indispensable-junto con la seguridad humana-para sustentar el desarrollo  del Perú.