lunes, 24 de junio de 2013

Sudáfrica se prepara para lo peor ante "estado crítico" de Nelson Mandela

Los sudafricanos van haciéndose a la idea de que la vida del histórico líder se está apagando.

El presidente sudafricano, Jacob Zuma, declara a la prensa extranjera en Johannesburgo. (AP)
El presidente sudafricano, Jacob Zuma, declara a la prensa extranjera en Johannesburgo. (AP)

Los sudafricanos se preparan para lo peor, tras confirmarse que Nelson Mandela, hospitalizado desde hace 17 díassigue en estado crítico, mientras periodistas procedentes de todo el mundo comenzaban a llegar a Pretoria.
“El expresidente Mandela sigue en estado crítico en el hospital. Los médicos hacen todo lo posible para garantizarle bienestar y confort”, dijo el presidente sudafricano, Jacob Zuma, a la prensa extranjera en Johannesburgo.
“Fui al hospital anoche”, dijo Zuma. “Mandela dormía, lo vimos y luego conversamos un poco con los médicos y con su esposa, Graça Machel”, agregó el presidente.
“No estoy en condiciones de darles más detalles, no soy médico”, agregó el mandatario en una conferencia prevista desde hacía tiempo para evocar las elecciones de 2014.
Zuma reconoció que se trata de un “momento difícil” y su portavoz subrayó que la degradación de salud de Mandela “debe hacernos reflexionar a todos”.
Mandela, icono de la lucha contra el apartheid y primer presidente negro de Sudáfrica, en 1994, cumplirá 95 años el 18 de julio.
Los problemas pulmonares que arrastra desde hace años están relaciones con las secuelas de una tuberculosis qye desarrolló durante su estancia en la isla-cárcel de Robben Island, junto a Ciudad del Cabo, donde estuvo 18 de los 27 años de detención en las cárceles del régimen racista del apartheid.
Liberado en 1990, Mandela fue entre 1994 y 1999 el primer presidente negro de su país, un dirigente de consenso que supo ganarse el corazón de la minoría blanca cuya opresión había combatido.
En 1993 recibió el premio Nobel de la Paz por su papel en la instauración de una democracia multirracial en Sudáfrica.
Retirado de la vida política, apareció en público por última vez durante la final del Mundial de fútbol, en julio de 2010 en Johannesburgo.