martes, 4 de junio de 2013

Las Protestas de la Plaza de Tiananmen‏

En la década de los 80 la República Popular China consiguió un importante crecimiento económico y estabilidad a la vez que frenaba el desbocado incremento de la población, pues en 1981 el país rebasaba los 1.000 millones de habitantes, por lo que se introdujo la política del hijo único bajo pena de sanciones administrativas y económicas. Por otro lado las reformas iban acompañadas de cierta libertad de expresión y apertura al exterior pero pronto comenzaron a surgir voces críticas que reclamaban mayor agilidad en los cambios, lo que desembocó en las protestas de estudiantes de diciembre de 1986 en 15 ciudades chinas…

Las Protestas de la Plaza de Tiananmen‏

Por Vir Covi
La primera víctima política fue Hu Yaobang, uno de los candidatos a suceder al máximo líder, que fue forzado a dimitir acusado de simpatizar con las protestas y no haber hecho nada para evitarlas. Dos años después, el 15 de abril de 1989, falleció a causa de un ataque al corazón. La reacción inmediata de la opinión pública fue forzar al gobierno a concederle un funeral de estado y elogiar su trabajo como reformista.
File:Tiananmen Square.jpg
La plaza de Tian’anmen, centro de las protestas
Sin embargo mucha gente quedó descontenta con la respuesta por lo que comenzó un luto público por las calles de Pekín que enseguida se convirtió en el cauce de la insatisfacción de dos grupos: los estudiantes e intelectuales, que consideraban las reformas insuficientes, y los obreros de las ciudades, que las creían excesivas, y a pesar de que sus reclamaciones eran contrarias centraron sus críticas en la corrupción existente, demanda que ambos ejercían en común.
Durante el funeral los manifestantes se concentraron en la plaza de Tiananmen, donde iniciaron una huelga de hambre, lo que fue calificado por el Diario del Pueblo (periódico oficial del Partido Comunista) como amotinamiento, por lo que tomaron las calles exigiendo una rectificación.
Finalmente el Partido, ante el temor de un caos similar al de al Revolución Cultural y abochornado por no poder celebrar los actos programados durante la histórica visita de Gorbachov al país, a la vez que las televisiones de todo el mundo, invitadas al evento, retransmitían lo que muchos consideraban la caida del comunismo en China, decidió enviar al Ejército, que a las 6 de la mañana del día 5 de junio dio por terminada la operación, retirando los cuerpos (el número de muertos es secreto de estado pero las cifras oscilan entre 500 y 3.000) e incinerándolos sin que se hiciera ningún registro.
Durante la disolución se ordenó a los medios extranjeros que finalizaran las emisiones, llegando a inhabilitar los enlaces vía satélite para que no pudieran transmitir por teléfono, pero lo que se conocía ya era suficiente para que Occidente simpatizara con los manifestantes.
La primera consecuencia fue el anuncio de EEUU y la Unión Europea de un embargo al comercio de armas que dura ya más de 20 años, y aunque era previsible que el gobierno chino se derrumbara no sucedió así porque aunque al principio China se tuvo que enfrentar al aislamiento internacional y la incertidumbre política, apostó por las reformas de tipo capitalista y la apertura al capital extranjero dando lugar a un crecimiento económico sin precedentes. Los últimos días de las protestas se tomó una fotografía que muestra a un hombre de pie frente a una columna de tanques al que nadie ha sido capaz de identificar, imagen que cada parte utilizó convenientemente a su manera.
Occidente como símbolo del emergente movimiento democrático chino y China como modelo de comportamiento del Ejército, que ante la orden de avanzar no lo hizo para no dañar al ciudadano. Hoy hablar de lo que ocurrió es tabú y uno de los temas sobre los que la web china de Google aplica restricciones a la búsqueda de información y aunque en marzo el buscador amenazó con irse si continuaba la censura, finalmente ante la perspectiva de perder 400 millones de usuarios han renovado la licencia, de manera que la información sufre un filtrado previo que elude los resultados contrarios a las políticas del gobierno…[1]
La Factoria Historica

[1] Las protestas de la Plaza de Tian’anmen son todavía un tabú político en China, y hablar de ello se considera inapropiado o arriesgado. La única opinión de los medios de comunicación se realiza desde el punto de vista del Partido Comunista: que fue una acción apropiada para asegurar la estabilidad. Cada año hay manifestaciones en Hong Kong contra la decisión del partido en 1989. La plaza de Tian’anmen se patrulla frecuentemente cada 4 de junio para impedir cualquier tipo de conmemoración. Tras el cambio en el gobierno central de 2004, muchos miembros del Gobierno han mencionado los sucesos de Tian’anmen. En octubre de 2004, durante la visita del presidente Hu Jintao a Francia, reiteró que “el Gobierno emprendió una acción determinada para calmar la tormenta política en 1989, que permitió a China disfrutar un desarrollo estable”. También insistió en que el punto de vista del Gobierno respecto al incidente no cambiaría. En marzo de 2004, el Primer Ministro Wen Jiabao dijo en una conferencia de prensa que durante la década de 1990 se produjo una grave tormenta política en la República Popular China, a causa de la caída de la Unión Soviética y los cambios radicales en Europa del Este. Declaró que el Comité Central del Partido Comunista estableció con éxito una política de puertas abiertas y protegió el “transcurso del socialismo con características chinas”. En enero de 2006, un trato con Google confirmó que el asunto es todavía muy sensible para el gobierno chino, pues la web china de Google (Google.cn), aplica restricciones locales a las búsquedas de información sobre la masacre de Tian’anmen, así como con otros asuntos como el independentismo tibetano, la prohibición del grupo religioso Falun Gong, considerado una secta por el gobierno chino, o las relaciones con Taiwán. El 22 de Marzo de 2010 Google comunicó oficialmente que desviaría su página web en China (google.cn) a sus servidores en Hong Kong, hecho que se produjo el día siguiente, forzando su expulsión por parte de las Autoridades Chinas. El 4 de junio de 2012, 23º aniversario de la “matanza de Tiananmen”, las autoridades chinas bloquearon en la red social Weibo los términos “mercado bursátil de Shanghai” y “mercado bursátil” entre otros, después de que la Bolsa de Shangahai cayera 64,89 puntos (Abril 6, (19)89), una extraña coincidencia. Las autoridades chinas tomaron todo tipo de medidas para evitar la conmemoración pero en Hong Kong miles de personas consiguieron unirse a una vigilia nocturna en recuerdo de las víctimas. El gobierno chino sigue considerando aquellas protestas como una “rebelión contrarrevolucionaria” y sigue sin reconocer sus errores y sin compensar a las familias de las víctimas. Se estima que todavía permanecen en prisión por aquellos hechos seis personas. El gobierno chino, a pesar de las reiteradas peticiones de diversos países como Estados Unidos y de distintas organizaciones de derechos humanos, también se niega a hacer pública la lista de todos los que murieron, fueron detenidos o siguen desaparecidos.