jueves, 31 de mayo de 2012

oy Cisneros y méndez


Por: Claudia Cisneros Claudia Cisneros
Soy Cisneros, tengo las manos grandes, el espíritu inquieto y una mirada que ausculta el mundo, que lo interpela. Soy Méndez, amazona guerrera, luchadora, principista, insurrecta y justiciera. Soy Cisneros y Méndez, insobornable, incansable, decidida, atrevida, temeraria y contestataria; soldado voluntario miembro de laresistencia existencial contra los poderes invisibles abusivos, las élites depredadoras, las mafias de cuello y corbata blancas, azules, negras y naranjas.
Llamo a la subversión contra la gran industrialización del homo-cinicus y sus productos comerciales materias-fecales, contra los desechos humanos que anteponen la angurria, la avaricia, la moneda y la billetera a la verdad, la salud, la empatía y la civilización.
Denuncio a quienes de facto eligen tornarse en almas corrompidas, corroídas y corrosivas para sus propios pares. A quienes engañan, tergiversan, manipulan y mienten desembozada o sinuosamente para salvar sus fortunas, sus negocios, sus presupuestos, sus industrias, sus sucias monedas sin importar el daño directo o colateral, la afectación, el envenenamiento, la enfermedad, la miseria o el dolor que causan a otros.
Repudio a quienes traicionan a sus congéneres  por un plato de lentejas o varios de oro. A quienes con cobardía miran al otro lado y silban mientras mienten o dejan mentir, a quienes justifican su pequeñez en una familia qué alimentar, una casa que pagar o un estatus que mantener.
Cobardes, mil veces cobardes, voluntarios sordos, ciegos y mudos, cuando no defensores del mal que carcome a nuestra especie como un cáncer. Soy Cisneros y Méndez y este es mi manifiesto, mi herencia de padre y madre, y el único servible legado que puedo ofrecer. Gracias por siempre y cuenta conmigo.