martes, 21 de octubre de 2014

César San Martín: Si yo fuera Villa Stein, me apartaría del caso Benedicto Jiménez


Si el nombre de un magistrado se está manoseando de forma tal que se genera una situación objetiva, lo más razonable es que uno se aparte, sin que eso implique cuestionar o prejuzgar su conducta funcional, opinó el magistrado supremo César San Martín, en alusión al caso del presidente de la Sala Penal Permanente, Javier Villa Stein, quien tendrá que evaluar el caso de Benedicto Jiménez.

Fue al comentar el audio difundido por Cuarto Poder en el que la abogada Lizeth Marithza Orihuela en un diálogo con Benedicto Jiménez da a entender que tiene de su lado a los magistrados Javier Villa Stein y José Neyra, en relación a un pedido de revocación a la prisión preventiva del ex GEIN.

“[…] Si, sin cuestionar ni prejuzgar la conducta funcional de un juez, un juez considera por lo que se dice –con independencia de su falsedad o no– puede tener en la población, en la sociedad democrática algunas afectaciones a los principios básicos de la justicia, lo mejor es apartarse, y los órganos competentes verán si hay sospecha inicial simple como para poder iniciar ciertas indagaciones, eso sí está claro”, dijo.

“[¿Cree usted que el doctor Villa Stein tiene que evaluar esto porque hay que ser y también parecer?] Sí, el llamamiento a todos. Serlo y parecerlo, eso es lo importante. [Si este fuera su situación, ¿pensaría en tomar el caso después de esto o no?] Si a mí me dicen estas cosas, yo digo, pero me están cuestionando, [y diría] sabe qué señores, no tengo el menor interés, a mí no me va esa cosa, me salgo [del caso] y punto, que ya vean”, anotó.

Presunción o de apariencia de imparcialidad 


Mencionó, no obstante, que este tema de la inhibición es siempre muy complejo, pues de acuerdo a lo que señala la normatividad se tiene que contemplar si es que hay o no una situación objetiva y no subjetiva detrás del cuestionamiento.

“Eso está claro [en cuanto al tema de la inhibición]. Ahora bien, siempre la doctrina constitucional, del Tribunal Europeo y de la Corte Interamericana se habla no solo de que haya imparcialidad, sino que haya una suerte de presunción o de apariencia de imparcialidad, eso viene del derecho inglés”, explicó.

“Y, bueno, uno tiene ser especialmente cauto y prudente, y si su nombre se está manoseando de forma tal de que se genera una situación objetiva […] creo que ese tema hay que verlo, pero un juez tiene que tener la sensibilidad suficiente que cuando hay casos en donde se cuestiona mucho su presencia – y aquí habría que ver si aquí hay un dato que no es gratuito, perverso o malévolo– lo más razonable es que uno se aparte”, aseveró.

Recordó que también dice el Tribunal Europeo sostiene que los cuestionamientos o las dudas sobre la imparcialidad de un magistrado deben tener una base objetiva, porque puede darse el caso de que exista una campaña mediática para apartar a un juez del conocimiento de la causa, con independencia de que el juez me guste o no o sus ideas me parezcan interesantes o repudiables.

“Claro, yo sé que eso [el caso] generará una investigación, qué investiguen, pues, total. Pero al final uno queda al margen de cualquier cuestionamiento fuerte porque el caso puede verse y decidirse A, B o C, pero también si uno ha actuado correctamente y es toda una lógica mediática equivocada, mediática o de persecución o de rechazo, entonces, ¿por qué uno le va a dar cuerda a medidas indebidas?, es un tema que siempre es muy complejo”, aseveró.