lunes, 23 de abril de 2012

Cadenas y rutas (el reto de avanzar)


Cadenas y rutas (el reto de avanzar)

Por: Sonaly Tuesta

De la piel que cubre el tronco del plátano las mujeres de Querecotillo han creado muñecas, burros y jirafas. De esa piel que se seca al natural estas señoras, amas de casa, trabajadoras y creativas, han delineado con maestría un hermoso Cristo Crucificado, el Señor de la Buena Muerte de Chocán, el patrono, al que festejan en febrero para asegurar la lluvia. Al que le agradecen estar aquí.

Querecotillo, en la región Piura, es un pueblo agrícola. Desde hace 14 años el panorama ha ido transformándose: de diversidad de cultivos hoy se han centrado en el banano orgánico y han hecho de este un producto bandera. Las exportaciones han crecido y los conceptos de calidad de vida también. El mercado de lo orgánico y del comercio justo protege al productor y al entorno. Si hay mayores ingresos, las cotidianas vivencias/necesidades de salud y educación deben mejorar. Y hacerse visibles, importantes.

A este despegue de las asociaciones, de la organizatividad, del cuidado del medio ambiente, se ha unido –por inercia– la autoestima revalorada de los querecotillanos. Las mujeres, ansiosas de integrarse, han elevado su capacidad creativa, han exigido a sus autoridades capacitación  y a cada lección le han sacado el jugo. El jugo que las ha vuelto líderes, dinámicas, emprendedoras. A las rodajas de plátano secas las han convertido en harina; al chante que se queda desperdigado en la chacra le han sacado tres capas para moldear, amarrar y rellenar osos perezosos, pingüinos barrigones, garzas curvilíneas, carteras, canastas.

Carecen de un local para juntarse. De vez en cuando arman sillas y mesas en casa de alguna de ellas para avanzar con sus diseños, conversar y preparar uno que otro trabajo para la feria del domingo o del siguiente mes. Lo cierto es que la expectativa es mayor de lo que concretamente se va logrando en esta cadena inventada. Hay que unir con certezas los pequeños esfuerzos, quizá podría estructurar el esquema si es que damos forma a un proyecto turístico integral que promueva una ruta del banano, un aprendizaje de cómo se realiza la cosecha y poscosecha del plátano, que una los atractivos naturales de Querecotillo como la Laguna de Patos, los culturales como el Santuario del Señor de Chocán, la comida a base de banano, los dulces. Tal vez se haga real aquel dicho: la unión hace la fuerza.