jueves, 10 de enero de 2013

Revocatoria: política y campaña


Por: Sinesio López Sinesio López Jiménez
Revocadores y anti revocadores están ya en plena campaña. Las últimas encuestas revelan que la correlación de fuerzas es desfavorable a Susana Villarán, pero muestran también que ella puede variar a favor de la alcaldesa de Lima. Lo que es preocupante para una autoridad que proviene de los predios de la izquierda es la composición social de esa disposición de fuerzas. La desaprobación y la inclinación por la revocatoria es general, pero es  mayor en las clases medias, populares y pobres (C, D y E) que en los sectores acomodados (A y B).
¿Por qué y cómo se llega a esta situación? Varios factores, sin duda, la han producido. En primer lugar, la falta de una definición clara y temprana de una política municipal para todos, pero que pusiera énfasis en la atención de las necesidades y las demandas de las clases populares y pobres. En segundo lugar, el desinterés o la incapacidad para convocar a una coalición social y política más amplia que le ofrezca apoyo y sustento a sus políticas, excluyendo, desde luego, a los políticos corruptos.  Desde un comienzo, sin embargo, Susana Villarán se abrió frentes políticos innecesarios. Basarse en sus propias fuerzas cuando éstas son magras y volátiles es, a todas luces, un grave error político.
En tercer lugar, la falta de experiencia en la gestión ha llevado a Fuerza Social, sin duda,  a cometer errores. Fuerza Social tiene excelentes cuadros profesionales formados en las mejores universidades del Perú y del extranjero, pero no son muchos ni su experiencia de gestión es amplia. En cuarto lugar, la aplicación de las importantes y necesarias reformas de la ciudad  (que ningún alcalde limeño se ha atrevido a realizar) no ha imaginado ni propuesto políticas de apoyo y amortiguamiento para aquellos sectores que se ven perjudicados por las mismas (los informales pobres en el caso de la Parada y en el caso del transporte urbano).
En quinto lugar, la despiadada campaña de la DBA apenas Susana Villarán llegó a la alcaldía ha puesto también su grano de arena. Los voceros de la DBA han apelado a los medios que acostumbran (los insultos, las calumnias, las difamaciones, etc) para demoler a los políticos honestos y colocarlos al nivel de los corruptos que ellos defienden. En la actual campaña de la revocatoria los voceros de la DBA han sido reforzados por casi todos los medios de derecha. ¿Son invencibles? No. Varias veces han sido derrotados, pese a que estaban acompañados por las derechas políticas y empresariales que ahora, en su mayoría, están contra la revocatoria.  
La campaña cuenta en esta lucha política. Pese a algunos errores, no dudo de que el equipo de Susana Villarán hará una mejor campaña que la coalición mafiosa que impulsa la revocatoria. Las figuras más importantes del mundo de la cultura, la política y la empresa la respaldan. Pero más importante que la campaña es la reorientación popular y participativa de su política municipal.  Está a tiempo todavía.