lunes, 21 de enero de 2013

Advierten que guerra contra Susana Villarán se intensificará


Sin ideas sólidas. Los mensajes contra la alcaldesa suelen carecer de argumentos y expresar solo agravios gratuitos, violencia que se ejerce desde el anonimato y que va en aumento.
Ataques personales contra la alcaldesa o promotores del 'No' suplirán a los argumentos y debates de cara a la consulta popular del 17 de marzo.
Rocío Maldonado.
Pintas y carteles con frases ofensivas en los distritos más populosos, volantes difamatorios a granel, acusaciones sin sustento que se lanzan en los medios, juegos infantiles de un parque distrital quemados,  sin olvidar los polos, llaveros, galletas o fideos que buscan comprar la voluntad popular.
La guerra sucia está de vuelta, y esta vez aparece con fuerza en un proceso de consulta para revocar a la alcaldesa de Lima, la primera que ocurrirá en la capital desde que entró en vigor este instrumento legal.
Giovanna Peñaflor, analista política y directora de la encuestadora Imasen, advirtió, no obstante, que la campaña contra Villarán se inició casi al  mismo tiempo que asumió el cargo de alcaldesa.
"La guerra sucia orquestada en el tema de la revocatoria tiene distintos matices desde un sector de la prensa que, apenas llegó ella a la municipalidad, la calificó peyorativamente con apodos que buscaban ridiculizarla y satanizarla", refirió.
Agregó que, por lo observado hasta hoy, la estrategia por el 'Sí' pasa por trazar una línea entre los ricos y los pobres, entre los pitucos y los no pitucos.
"Es la misma estrategia que se utilizó contra Lourdes Flores Nano y que se vuelve a repetir. El eje permanente es la desinformación y la difamación", sostuvo.
Miente que algo queda
Peñaflor explicó que al difamar a la alcaldesa, sus regidores o a los promotores del 'No' a la revocatoria, se sigue la premisa del "miente, miente, que algo queda", la cual se instaló en el país desde la época fujimorista y aún se mantiene.
Sostuvo que ante la falta de argumentos, la campaña se orienta a la mentira y difamación, con lo cual se incentiva la creencia de la gente acerca de que todos los políticos son corruptos y todos buscan su beneficio.
Hernán Chaparro, gerente general de GfK, coincide en que poco a poco se van profundizando la falta de argumentos y en su lugar aparecen los ataques personales.
"Creo que en los próximos días se observará una campaña con bastante carga emocional, pero también mentirosa. El objetivo es desinformar, y eso se da en diferentes niveles. Lo emocional y la desinformación pueden ir de la mano", señaló.
Además, Chaparro consideró que el ingreso oficial del Apra para promover la revocatoria genera la sensación de un operador con experiencia política que se incorpora para la batalla final.

A esto se suma, opinó Peñaflor, el ingreso del publicista   cercano al Apra Hugo Otero, quien es un conocido experto en crear “psicosociales”.

Por su parte, Rosa María Alfaro, miembro del Consejo de la Prensa Peruana, expresó que en la campaña contra Villarán la intención es el regreso de Luis Castañeda a la alcaldía  sin importar el proyecto de desarrollo de la ciudad.
"Se aprecia un proceso salvaje, donde se ve a gente que está trabajando no un proyecto de ciudad, sino para favorecer a ciertas personas", dijo Alfaro, quien argumentó que lo que se observa en esta campaña tiene que ver con la destrucción de los partidos políticos.   

La práctica del todo vale

El 6 de enero, se incendian juegos infantiles inaugurados por el municipio.
El 15 de enero, el diario La República revela que personajes vinculados al SIN aparecen en lista de financistas del 'Sí'.
El 18 de enero, aprista Nidia Vílchez acusa a Anel Townsed, coordinadora del 'No', de cobro indebido. Los del 'Sí' atacan a Townsend. Ella desbarata la denuncia con documentos, pero solo Vílchez se disculpa.
La semana pasada se multiplicaron las pintas y el reparto de volantes difamatorios contra la alcaldesa.