lunes, 18 de febrero de 2013

Humala critica a “panzones” que se creen padres del crecimiento



Más que un golpe en la panza, lo dicho por el presidente Ollanta Humala es un golpe al ego de un exgobernante. En Huaycán (Ate Vitarte), durante el lanzamiento de obras de saneamiento, el mandatario criticó duramente la politización de los programas de agua potable de gobiernos anteriores y lamentó que algunos que se creen padres del crecimiento económico hayan abandonado a la población cuando estaban en el poder.

“Nos da vergüenza reconocer que el Estado estuvo alejado, divorciado de su población, y estuvo cerca de los grandes, de esos panzones que creen que el crecimiento económico lo han hecho ellos y no saben que aquel pertenece al pueblo que día a día sale a las cinco de la mañana a trabajar, a contribuir con su patria, con ese crecimiento económico que es hoy ejemplo en el mundo”, remarcó Humala, en clara alusión a su antecesor, el voluminoso Alan García.

Asimismo, el mandatario cuestionó que los programas de agua se politizaran en gobiernos anteriores para manipular a la gente, para chantajearlos a cambio de prebendas a través de Sedapal, con casos de corrupción que incluso –dijo– alcanzaron a los dirigentes vecinales.

“Que esto toque la sensibilidad de la clase política. No podemos jugar con el agua y desagüe, no podemos politizar proyectos tan importantes, que son necesidades básicas de nuestra familia. Esto está por encima de la política, es un cumplimiento constitucional del Estado con su pueblo; el mejor instrumento de inclusión social es el agua”, añadió.

Como se sabe, el programa Agua para todos, del segundo gobierno aprista, fue investigado en la megacomisión congresal que indaga los casos de corrupción de ese régimen. En el preinforme del caso, se hallaron presuntas irregularidades y responsabilidad en el exministro de Vivienda Hernán Garrido Lecca.

En abril de 2012, cuando se anunció esta investigación, el expresidente García reaccionó en Twitter, acusando al gobierno de Humala: “Transferiría todo, hasta el valor de Palacio, para dar agua al pueblo con Agua para Todos. Fueron 2 200 proyectos. Ahora no se inicia ninguna obra”. La respuesta de Humala llegó ayer.

¿QUÉ DIABLOS HICIERON?

El jefe de Estado insistió en su crítica a ese divorcio entre gobernantes y pueblo, al referir que, como candidato y como presidente, en sus recorridos por el Perú, lo que veía era algo que parecía un “país que salía de una guerra”. Dijo que no se explicaba cómo, en medio de tanta modernidad que se pregona, haya pueblos en Lima y el interior del país sin agua ni desagüe, sin pistas ni infraestructura.

“La pregunta es: ¿qué diablos hicieron los gobiernos anteriores, el Estado, anteriormente? ¿Dónde estuvo el Estado?”, se cuestionó, tras remarcar que el crecimiento económico no sirve de nada si no se resuelven los problemas de acceso al agua y al desagüe, la educación, la salud y la seguridad.

PIDE PERDÓN AL PUEBLO

Ante cientos de pobladores de Huaycán, en Ate, Humala inauguró las obras de agua potable y alcantarillado para los pueblos de Esquemas Pariachi, La Gloria, San Juan y Horacio Zeballos, y dijo que su gobierno invertirá, a través de Sedapal, entre 2013 y 2016, S/. 6 000 millones para resolver en problema de agua y desagüe de más de 3 500 asentamientos humanos de Lima y Callao.

Tras pedirle a la población su colaboración en la fiscalización de estas obras, tanto en Sedapal como en los municipios distritales, el mandatario ofreció disculpas por haber demorado tanto en entregar esas obras.

“Como Estado, a nombre del Estado, quiero pedirles que nos disculpen, que el Estado ha llegado muy tarde. Esto se debió haber hecho hace 10 o 20 años, sin embargo, recién ahora se da”, indicó.

Por su parte, el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, René Cornejo, precisó que en Lima existen un millón 900 000 ciudadanos que no son debidamente atendidos. De ellos, 700 000 no reciben ningún tipo de atención del Estado. Añadió que hay un millón 200 000 a los que les llega un bidón o cisterna, que es un apoyo que no es permanente.

Alan García no cumplió con darle agua a Pachacútec

Una de las promesas incumplidas del expresidente Alan García, en cuanto al agua y desagüe, son las obras del programa Agua para todos en el asentamiento humano Pachacútec, en Ventanilla, que iba a beneficiar a 150 000 pobladores.

El 22 de febrero de 2010, amparado en su declaratoria de emergencia del servicio de alcantarillado en Lima, el exmandatario aprista prometió a esa población que les daría acceso a ese recurso, algo que no se ha cumplido hasta el momento.

Este caso, al igual que otras megaobras de agua y desagüe en San Juan de Lurigancho y Carabayllo, fueron investigados por la megacomisión congresal que indaga los casos de corrupción del régimen aprista.

En el preinforme, se hallaron indicios de presuntas irregularidades, sobre todo debido a que muchas de esas obras se iniciaron sin expedientes técnicos, lo cual tuvo como consecuencia el incremento de sus presupuestos y la falta de fiscalización.

El programa #EsNoticia indicó que, de las obras en Pachacútec, el Consorcio Norte Pachacútec solo ha avanzado el 40 % y su presupuesto ha aumentado de 228 millones a más de 330 millones. Hasta ahora, se ha desembolsado S/. 12 millones para la incidencia social y S/. 40 millones para el expediente técnico, el cual ni siquiera está terminado.

El presidente de ese grupo, Sergio Tejada, dijo que hay, por lo menos, dos exministros de García involucrados en este caso, uno de los cuales sería el exministro de Vivienda Hernán Garrido Lecca.

También señaló que el dirigente aprista Carlos Arana habría actuado como un “asesor político” de las poblaciones, a las que les habría ofrecido mayor celeridad en su reclamo de agua gracias a su cercanía con el poder.

“Agua para todos funcionó como un programa un poco clientelar, que no respondía exactamente a la focalización de los criterios de Foncodes, por ejemplo, sino que tenía un manejo más político. Había determinados operadores que coordinaban con algunas organizaciones populares, y veían así las priorización de obras con fines más político-electorales”, explicó.

“Mis padres no tuvieron agua al llegar a Lima”

En medio de su discurso, Humala recordó que hace muchos años, cuando sus padres y los de su esposa, Nadine Heredia, llegaron a Lima de Ayacucho, también sufrieron la falta de agua que vivía Lima entonces, pese a que era un tiempo en el que la capital no era tan grande como ahora.

“Pese a eso, el tema del agua y desagüe no estaba resuelto. Los asentamientos humanos llegaron con esteras y conquistaron los arenales, y ahí vivieron años de años. Poco a poco hubo pistas, veredas, postes, y poco a poco llegaba un poco de agua”, refirió el mandatario.

EL DATO
Humala anunció que se fortalecerá Sedapal para que los trabajos en la capital comprendan la reconstrucción y modernización de más 5 000 km de redes que requieren revisión o cambio de tuberías.