martes, 3 de febrero de 2009

¿ES ANTERO CANDIDO?


Las declaraciones del congresista Víctor García Belaúnde que denunció que un grupo de la Marina pretendía dar un golpe de Estado para colocar en el poder al actual vicepresidente peruano, el ex vicealmirante Luis Giampietri han traído cola.

Lo que en algún momento se tomó con sorna por algunos políticos, ahora a la luz de algunos acontecimientos podría tener sentido y lógica.

De una parte, el Jefe de Estado –quien sabe que en política nada es casualidad- manifestó que detrás de las grabaciones sonoras había "un ánimo de destrucción del sistema político". Expresó que se pretendían que "el jefe del Estado levantara el teléfono para hablar con ellos. En ese caso hubieran podido derrumbar el sistema político completo".

Evidentemente el Presidente de la República no habla las cosas porque por la mañana se le ocurrió decirlas. Indudablemente cuenta con información veraz que le permite conjeturar con grado de certeza lo expresado.

Pero ¿Quién podría estar interesado en sacarlo de camino? ¿Los marinos? ¿Quién se favorecería…Un marino?

El vínculo que existe entre el chuponeador Elías Ponce Feijóo y el vicepresidente de la República Luis Giampietri es innegable.

El Ministro de Defensa Antero Flórez ha expresado hasta el cansancio que la Marina no posee ni a comprado equipos de chuponeo, y menos encargó a nadie misión alguna sobre ello, pues no se ha encontrado ningún documento que así lo demuestre.

“No existe transferencia bancaria alguna, ni disposición de efectivo, ni emisión de cheque por la Marina a la empresa Harris ni a la Agregaduría Naval en Washington” a dicho.

Es decir, nos trata de convencer que luego de una exhaustiva búsqueda en los libros contables, en las facturas archivadas, en los archivos administrativos y logísticos de la Marina….no se ha encontrado nada al respecto.

Don Antero es ingenuo o cree que los peruanos somos gansos. ¿No nos dirá mañana que también ha revisado el Plan Anual de Adquisiciones (PAAC) de la Marina y que no encontró licitación alguna programada de compra de equipos de chuponeo? No me hagas reír por favor.

Uno de los implicados en este caso ha admitido ante el fiscal Walter Milla que dichos equipos fueron comprados para una “Operación de Inteligencia”.

Don Antero. Quien conozca mínimamente algo de inteligencia sabe que las compras que se efectúan para “Operaciones de Inteligencia, no pasan por licitaciones, no se registran contablemente y en muchos casos no hay facturas.

Conoce usted acaso Señor Ministro de Defensa la existencia de la llamada “PARTIDA ESPECIFICA DE GASTO 73 – REGIMEN DE EJECUCION ESPECIAL”

Pues debe saber que lo que se compra con esta Partida Contable no lo va a encontrar jamás en sus libros contables ni en los archivos administrativos y logísticos de la Marina, pues esa Partida es la conocida “Partida Secreta” y su rendición es sui generis (en forma global) y está clasificada como secreta, siendo sólo posible su revisión por la Comisión de Inteligencia del Congreso que cuenta entre sus integrantes ¿adivinen a quién?....a Luis Alejandro Giampietri Rojas. (Claro, también está Lourdes Alcorta)

Don Antero: Le pongo un sencillo ejemplo de cómo se ejecuta los recursos de ésta Partida para que lo entienda: Si inteligencia de la Marina tiene que pagar a un “soplón (informante)” no le va a pedir que éste emita “RECIBIO DE HONORARIOS PROFESIONALES” ¿no? Y si lo pide a su área contable, que creen que le dirán ¿ehh?

Lo concreto respecto a este tema es que no se puede negar que los equipos de chuponeo llegaron al aeropuerto Jorge Chávez el 27 de julio del año 2000, y fueron desaduanados como “material de guerra”, y que las facturas de la compra, tienen los sellos oficiales de la Agregaduría Naval.

Tampoco puede negar que fue la empresa Harris Governmet Comunicatios Systems quien los vendió por un valor de 110 mil dólares, y el contacto para la compra fue el comandante Carlos Tomasio de Lambarri, copropietario de la empresa Business Track y brazo derecho de Elías Ponce Feijóo y que se pagó 8 mil dólares más por el entrenamiento en el uso de los equipos.

Este caso, me hace recordar un caso en el que también estuvieron involucrados marinos, en una compra que denunció AGENCIA PERU, cuando la empresa Millenium Group SAC vendió al Consejo Nacional de Inteligencia (CNI) equipos de barrido electrónico y contraespionaje, en el año 2001. (Millenium estuvo integrada por Javier Neyra Tijero proveedor regular de la Marina, el ex marino Hernán Marroquín Talavera y el empresario pesquero Gino Becerra Puga).

En esa ocasión se denunció que se efectúo una compra a dicha empresa que decía ser representante en el Perú, de la firma estadounidense Militech International LLC. Y que al final se demostró que no era ni representante ni nada; además nada pudo sancionarse pues las leyes de contrataciones del Estado no les alcanzaban pues estaban exonerados de ella.

No se acuerdan acaso que el informe periodístico decía que uno de los que participaron en la venta -Gino Becerra- declaró ante ADUANAS que los equipos de barrido electrónico apenas costaron 3,430 dólares, cuando en realidad habían pagado 64 mil dólares.

No se acuerdan que Becerra pretendió ingresar en una maleta de mano –por el aeropuerto- estos equipos sin pagar impuestos. Don Antero, que habría dicho ante eso. A ver busque usted la factura de Militech International LLC si la encuentra.

Bueno, finalmente creo que la Marina tiene mucho que explicar; y claro, esto genera mucho nerviosismo e “infartos y alteraciones cardiacas”. Pero también puede generar actos de amedrentamiento como el atentado que sufrió la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, el sábado último. Lo importante es no dejarnos marear ni confundir.

De acuerdo a una versión periodística, fuentes del Ministerio Público habrían sostenido que tres de los casquillos de las balas que fueron disparadas en el ataque contra la fiscal de la Nación son de nueve milímetros y que habrían sido disparadas por una pistola marca Parabellum, arma que, aseguraron, solamente utiliza personal de la Marina de Guerra.