miércoles, 1 de abril de 2009

La autodefensa de FUJIMORI -


Alberto Fujimori inició hoy su autodefensa ante la Sala Penal Especial que lo juzga. Leyendo un discurso soso y por momento tedioso, Fujimori visiblemente nervioso se limitó a hacer un recuento de sus logros y obras sin ir al fondo del asunto que es su presunta responsabilidad en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992).

"Nadie ha podido aportar ni una sola prueba” dijo. Repitiendo lo que hasta el cansancio su abogado defensor a sostenido, ya que según la lógica de Nakasaki, al no existir un documento escrito firmado por Fujimori en el que ordene expresamente “asesinar” no puede existir responsabilidad alguna del ex mandatario.

Fujimori, tampoco hizo en su autodefensa, referencia alguna al grupo Colina ni a Vladimiro Montesinos, sin embargo dijo algo que llamó la atención; señaló que le dolió en el alma que un grupo de militares lo boicotearan en su lucha por pacificar el país. Insinuando con ello que las matanzas fueron obra de militares aislados que actuaron por su cuenta y sin conocimiento.

Esta frase supongo que resultará irónica en oídos de los familiares de las victimas de desapariciones y violaciones a los derechos humanos, pues, todos recuerdan que este grupo -encargado de aplicar una política antiterrorista paralela a la oficial consistente en "identificar, secuestrar, hacer interrogatorios con torturas, eliminar y desaparecer los cuerpos" de presuntos subversivos- tenía apoyo logístico y presupuestal de las más altas esferas gubernamentales.

No se acuerda acaso que se transferían partidas presupuestarias en forma secreta desde el SIN que de la mano de Vladimiro Montesinos –mano derecha del procesado- diseñaba personalmente cada uno de sus operativos en coordinación con el ex mandatario.

Quien no recuerda que ante la fuerte presión internacional los integrantes de Colina fueron denunciados, juzgados y condenados, pero –pese a probarse la culpa de estos malos militares que supuestamente habían trasgredido su política de pacificación- fue él mismo quien los amnistió en 1995 sin ruborizarse.

Estos criminales no eran para nada desconocidos para Fujimori, pues antes de los crímenes incluso los ascendió y felicitó con cartas firmadas por su puño y letra "por haber prestando servicios para la seguridad nacional de gran valor para la inteligencia nacional".

No diga ahora que él no sabía nada de nada. Eso nadie que tenga un mínimo de razonamiento lo podrá creer.

Ojalá que el viernes –en el que debe concluir su autodefensa- aporte algo más sustantivo para su defensa. Y suelte (al estilo de su amiga Laura Bozzo) “la bomba” que nos ha prometido, pues hasta ahora, todo indica que no tiene argumento alguno que lo libre de sus culpas.