lunes, 8 de septiembre de 2014

El experto en transporte urbano, Juan Luis Cipriani, es tan sabio que a veces habla hasta de temas religiosos

Nunca lo escuchamos pronunciarse con indignación cuando el perverso sistema de transporte que protagonizaba Orión provocaba muertes en las calles de Lima. Pero, ahora, que la Municipalidad de Lima está iniciando la implementación del Corredor Azul, el cardenal Juan Luis Cipriani va con todo y critica a la gestión de la alcaldesa Susana Villarán. ¿Nada personal? No parece.
"Cuánta gente se la pasa en el micro o en estos corredor azules, se la pasan horas viajando o quizás durmiendo para poder llegar a su casa (...) Toda la organización social: horarios de trabajo, sueldos, modos de trabajo, todo atenta con que la familia se pueda reunir. A ti te sacan de tu casa a las 4 a.m. Tu mujer probablemente también trabaja. Los hijitos se quedan quizás un poquito solos", dijo Cipriani en su programa en RPP.
Es decir, para el representante del sector más conservador de la Iglesia Católica, la implementación del Corredor Azul se suma a una especie de atentado contra la familia. "Que mala que eres Susana", diría el religioso.
Es cierto que ahora los pasajeros deberán organizarse mejor: ya no pueden tomar los buses a la hora que quieran y dónde quieran. Lo que debe entender el religioso Cipriani es que este cambio era necesario, que toda modificación en los estilos de vida de las personas afecta y que la apuesta es obtener un resultado positivo a largo plazo.
La implementación del Corredor Azul es progresiva. En un primer momento, funcionó solo los fines de semana y con 75 unidades. Desde el 30 de agosto, 130 buses circulan por las avenidas Tacna, Garcilaso de la Vega y Arequipa. Todo este mes funcionará gratuitamente y desde octubre el costo del pasaje será de S/. 1.50. Desde la Defensoría del Pueblo, han enviado recomendaciones a la Municipalidad de Lima, pero pocos podrían tener argumentos para realizar tremenda afirmación de ser un "atentado contra la familia", como lo hace Cipriani.
El Defensor del Pueblo reconoció que "la efectividad de estas medidas contribuirá a que los usuarios valoren la necesidad e importancia de contar con un servicio de transporte integrado, seguro y diseñado para resolver los problemas de movilidad que afrontamos en la ciudad". Todo se puede mejorar. "Paciencia" es el mensaje que dan las autoridades.