viernes, 19 de abril de 2013

El becerro de oro


Por Roberto Guillén 
Luego de las lecciones del proceso electoral de Caracas, tenemos que evaluar los últimos conceptos y propuestas exhibidas por los más importantes publicistas, analistas y estrategas de las campañas presidenciales recientes….Los casos Obama vs. Romney; Chavez vs. Capriles; Maduro vs. Capriles  y por qué no citarlo; Susana Villarán versus ella misma, en el proceso de revocatoria municipal que afrontó con notable desgaste. A como van las noticias, nos trae a la memoria el caso de Michelle Bachelet, quien se convirtió en la primera mujer presidenta de Chile, al ganar su elección, en una memorable segunda vuelta frente a Sebastian Piñeira.
En todos los casos, los estrategas primero polarizaron la opinión pública, hicieron simple el proceso para el elector independiente dividiendo en dos mitades casi exactas los procesos electorales previamente aludidos; Una vez efectivizada la polarización, emitieron mensajes símiles para el mismo mercado objetivo y electores indecisos. Las salidas públicas de los candidatos son cuidadosamente estudiadas existiendo casos en donde eran evidentes las coincidencias de ropa y gestos. La convocatoria de “rostros nuevos” es importante y la constitución de un equipo de confianza con más o menos 150 personas, entre el Jefe y los diversos grupos de trabajo de la campaña; serán imprescindibles siempre.
El resultado electoral de ayer 14 de abril de 2013 demanda a la clase gobernante venezolana, el urgente pedido de modernizar su economía, cambiar de los dogmatismos hacia los consensos y no sentir por eso, que perderá su sesgo socialista. Además, deberá considerar establecer una política de nuevos pactos sectoriales con la manufactura, la construcción, la agricultura y la ganaderia, para lograr el difícil equilibrio fiscal.
Nicolás Maduro deberá tener presente que en los grandes circuitos financieros internacionales, Ollanta Humala es considerado de tendencia socialista sin que eso lo desmerezca para nada, pasa lo mismo con Michelle Bachelet y también con el comunista Xi Jinping. Este último demuestra al mundo que a la hora de hacer negocios, es más liberal que Ludwig Von Misses, Eugen von Böhm-Bawerk o FiedrichHayek, pues sabe por propia experiencia que las verdaderas cuotas de poder se disputan en la implacable Wall Street.
Henrique Capriles, apoyado por 19 partidos de oposición en torno a la Mesa de Unidad Democrática (MUD), deberá repensar su posición personal al frente de la gestión pública pues en sus reiterados intentos presidenciales, descuidó  el buen gobierno del estado Miranda. Su futuro personal después de tres fracasos, puede desmejorarse aún más, si no sale airoso de su gestión como gobernador. Téngase presente que en 1992 tuvo un rol protagónico en el golpe de estado
Hacia adelante, la agenda política va unida intrínsecamente a la agenda económica. La agenda política siempre será accidentada, inesperada e inestable, no obstante, la agenda económica será lo más prístina posible y tendrá su soporte en el mercado.