domingo, 25 de enero de 2015

Víctor Andrés García Belaunde pretendería enlodar “El Expediente Prado”


El libro “El Expediente Prado” del parlamentario Víctor García Belaunde “Vitocho” publicado el año pasado primero en Lima y luego en Huánuco. Libro que narra la historia “negativa” del Presidente  Mariano  Ignacio Prado Ochoa (1876-1879).

Tal como lo resalta el autor en una entrevista replicada por el portal LaMula.pe  titulada “La casta Prado” (Publicado: 2014-07-21) ¿Prado huyó? De acuerdo a García Belaúnde, Prado Ochoa, no tuvo reparos en dejar el país en pleno conflicto que sumió al Perú en una de las más profundas crisis económicas y políticas de su historia.

“Según mi teoría, él huyó porque era casi un chileno”. “Era un general de Chile, con sueldo y espada dados por el Congreso chileno y toda su fortuna la tenía en Chile, tras la venta de dos barcos (el Atahualpa y el Manco Cápac) después de la guerra con España (1866)”, explica Belaunde.

Tras esto conversé con el pradista Andrés Santamaría Hidalgo “el brujo”, quien calificó como un “Expediente Nefasto” la publicación de García.  Santamaría, contó que se enteró por medios periodísticos del anuncio de la presentación del libro “El Expediente Prado”, donde bajo el camuflaje de investigación o estudio histórico, se escondía una perniciosa y clara tendencia a reavivar las llamas del odio y la venganza  al accionar de Mariano Ignacio Prado Ochoa durante su presidencia de la República y la guerra con Chile.

“Es verdad  que gran parte de la nación repudia el penoso episodio de nuestra historia protagonizado por  el Presidente Prado, por su supuesta huída del país en plena guerra y al robo de la colecta pública que se hiciera para la compra de armas en Europa, pero también  hay otra parte que discrepamos abiertamente con tal posición, por eso debo  advertir que según la historia que Prado salió del país por acuerdo del Congreso de la República”.  Vale recalcar que durante su ausencia, su archienemigo político Nicolás de Piérola le dio un golpe de Estado y le arrebató la presidencia, amenazándolo de muerte si volvía al Perú.

Después de aquellos sucesos en 1879, no se habló de la supuesta traición, terminada la guerra con Chile y el derrocamiento de Piérola, Prado retorno al Perú, promovido por el general Andrés Avelino Cáceres quien levantó los impedimentos que obstruían su retorno.

Ya instalado en nuestro país, Prado se mantuvo al margen de la actividad pública, dedicándose plenamente a su actividad de presidente de la Sociedad Fundadores de la Independencia y Vencedores del 2 de mayo de 1866.

Tras su viaje a Europa, murió en París, Francia, el 5 de mayo de 1901. Finalmente fue enterrado en el Cementerio Presbítero Maestro, en donde actualmente se encuentran sus restos junto a la de su hijo Manuel Prado Ugarteche también presidente de la República el año 1939 y en 1956 donde derrotó en las urnas a Fernando Belaunde Terry.

A partir de entonces los rezagos del pierolismo, camuflados  en el belaundismo, urdieron la trama de la traición, del robo, del enriquecimiento ilícito de los Prado, de su alianza con el APRA,  de su oligarquía y mil escarnios más, con el solo propósito de traerse abajo su figura política, que no pudo vencer ni la guerra. Refiere Santamaría.

Aquí el meollo del asunto, según Santamaría, al parecer el libro de García Belaunde reflejaría ese rencor guardado a raíz de que Manuel Prado Ugarteche hijo de del Presidente huanuqueño Manuel Ignacio Prado, venciera en  1956 en las urnas  al entonces joven Fernando Belaunde Terry quien también más adelante fuera Presidente del Perú, (familiar directo del Congresista Belaunde).

“García, con este libro pretendería reabrir innecesariamente las heridas del pasado (135 años después) que no solo dañan a la familia de Prado, sino también a la memoria y la dignidad de los huanuqueños, lo cual no entendemos por qué el desprestigio, salvo lo arriba mencionado, tanto será la pasión de García que se atrevió presentar su libro en la casa de Leoncio Prado en Huánuco, que fue para nosotros como si alguien se diera el lujo de hablar mal de uno en nuestra propia casa, esto es clínico”.

“En tal sentido,  creo firmemente que el libro del congresista García Belaúnde, aparte del reivindicativo para su familia, no es más que un asunto meramente mediático, como los tantos casos en nuestra intrincada política nacional hasta nuestros días”, finaliza Santamaría.

Estimados lectores, después de leer a “Vitocho” yo me quedo con lo dicho por el Brujo Santamaría: “¡Frecuentemente me pregunto por qué los peruanos tememos tanto a Chile, si entre nosotros solos basta y sobra para sacarnos los ojos!”. El presidente Fernando Belaunde Terry, siempre brilló con luz propia, y creo que nunca necesitará que alguien lo reivindique en la historia, sobre todo del que anuncio prematuramente la muerte del noble Presidente Valentín Paniagua Corazao.

Finalmente, Santamaría comparte con nosotros las cartas de debate que tuvo con el Congresista García Belaunde sobre el tema en mención.