miércoles, 21 de enero de 2015

Ernesto Cardenal: Un rebelde de 90 años

Ernesto Cardenal cumple 90 años. Recuerdo haberlo escuchado leer sus poemas en dos ocasiones en la Universidad Católica, allá por los años ochenta. En aquellos tiempos el poeta sacerdote o el sacerdote poeta -como prefieran- era el ministro de Cultura de Nicaragua, la pequeña nación centroamericana donde la revolución sandinista se enfrentaba a los Contras, que contaban con el apoyo del gobierno norteamericano.  
Y para un universitario de izquierda y cristiano para mayores señas, Ernesto Cardenal era el símbolo de la rebeldía frente a la jerarquía católica, que le valió una famosa recriminación pública de Juan Pablo II por su participación en la revolución y el gobierno sandinista, en la polémica visita papal a Nicaragua en 1983.
La verdad luego de los tiempos universitarios, no supe más del poeta, ni del sacerdote, salvo que se había distanciado de Daniel Ortega, que a la vez se había distanciado de todo aquello que había sido el sueño sandinista. Pero, cada tanto, volvía a leer sus libros de poemas históricos como El estrecho dudoso, Homenaje a los indios americanos o Quetzacoalt que para mí, devoto de la historia en todas sus formas, eran una forma de re-conocer nuestro doloroso pasado común. 
Pero Cardenal con sus 90 años, no se ha quedado callado. Y en las últimas semanas se ha convertido en uno de los más férreos opositores al megalómano proyecto del Canal de Nicaragua que Daniel Ortega y el dueño de la concesionaria china HKND, Wang Jing han pactado construir. 
Este proyecto ha sido calificado por  Ernesto Cardenal como una  monstruosidad, agregando que:  "Con este Canal el lago de Nicaragua, que para nosotros es una gran bendición de Dios, se convertirá en una maldición. Acabar con el Lago de Nicaragua sería el crimen más grande de la historia de nuestro país, y Ortega pasaría a ser una figura más abominable que William Walker". (Para quienes no saben de historia Walker fue un aventurero norteamericano que llegó a ser presidente de Nicaragua en el siglo XIX).
Supongo que hay mucho más que decir sobre la apasionante vida de Ernesto Cardenal, sobre la que el mismo ha escrito en los varios tomos de sus Memorias. Pero solo quiero terminar diciendo que dio todas las batallas y aún hoy que afirma  "A mi edad, yo ya no tengo proyectos de nada, vivo retirado", su defensa del Lago de Nicaragua es una demostración que un hombre rebelde, siempre se enfrentará al poder.
Javier Torres Seoane