miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿Se quedan sin Manta?


Este articulo fue escrito por el inefable (enfermito) Aldo Mariátegui. En él se puede apreciar que sería feliz si se inatala una base "gringa" en nuesrtro país.


1) Si el chavista Correa gana las elecciones del domingo en Ecuador, García va a tener una gran baza para negociar con EEUU temas como el TLC, donación de equipo militar y hasta obtener un seguro contra posibles agresiones externas: una base. Esto porque Correa ya anunció que va a cerrar la base aérea estadounidense situada en Manta (cedida por Mahuad), la cual le es vital para controlar al narcotráfico.


A cambio de permitirles la instalación de una base aérea (Toledo algo así quiso negociar, pero su cobardía lo disuadió), estrictamente para operaciones antidrogas, podemos asegurar el TLC y conseguir un rearme con equipo estadounidense en condiciones “blandas”, así como la seguridad de que ningún enemigo externo (Chile, los Bolivia y Ecuador chavistas) se va a meter con nosotros al estar bajo el amparo yanqui.


Eso sí, habría que sacar cosas que valgan la pena a cambio y no minucias. Y no comiencen las demagogias: un montón de países tienen bases estadounidenses y eso no menoscaba para nada su soberanía. En España se ubican Morón, Rota y Torrejón, entre otras, Aviano en Italia, Kadena en Japón, Ascensión en El Salvador, otra en Curacao, etc…


Y este tema se pone al día con ese anuncio raro e inamistoso de bases militares bolivianas en nuestra frontera financiadas por Chávez. ¿Para qué están instalando esas bases? ¿Qué amenaza le representamos a los bolivianos? Me imagino que los viceministros Esparch y Novak deben estar hablando eso en Chile con sus homólogos durante la visita que realizan ahora allá, junto al general Aceijas y el contralmirante Moscoso, en el marco del COSEDE (Comité de Seguridad y Defensa)


2) Veo los homenajes a Grau y voy a decir algo que seguramente moverá a escándalo a algunos, pero es mi opinión. Si yo hubiese sido ministro de Guerra tras el combate de Iquique (21-05-79), pues le hubiera llamado muy severamente la atención a nuestro máximo héroe por haberse distraído en recoger a los náufragos chilenos de la Esmeralda en lugar de perseguir a la Covadonga y acabar su tarea, que era causarle la mayor cantidad de pérdidas posibles al enemigo. Ese era su trabajo como marino y no de fungir de salvavidas de quienes nos estaban agrediendo.


Tal vez hasta eso hubiera impedido el hundimiento de La Independencia y les hubiéramos echado a pique dos barcos a tan sólo un mes de comenzar la guerra. Eso posiblemente hubiera cambiado la historia, pues habían muchas dudas iniciales con respecto a la guerra en el Congreso de Chile. Muy bonita esa caballerosidad, pero nada rentable en términos bélicos. Y no hay sustituto para el éxito en la guerra. Los peruanos siempre nos pasamos de buena gente…