martes, 15 de marzo de 2011

presupuestos inflados denuncio Villaran

Una serie de obras efectuadas durante los ocho años de gestión de Luis Castañeda en la Municipalidad de Lima con presupuestos inflados, que no culminaron o fueron mal ejecutadas, se detectó en la auditoría realizada por la alcaldesa Susana Villarán.

El informe correspondiente reveló que casi el 50% del presupuesto para obras de infraestructura fue invertido a través de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y por lo tanto no fue supervisado por la Contraloría.

La autoridad edil señaló que si bien hay experiencias exitosas y que favorecen a la ciudadanía, como los Hospitales de la Solidaridad y las escaleras en asentamientos humanos, se halló falta de transparencia y una inadecuada gestión, por lo que ha pedido un examen especial de la Contraloría sobre el convenio suscrito con la OIM y la actuación de las principales gerencias y empresas de la municipalidad.

Obras malas y caras

La alcaldesa de Lima advirtió que la falta de transparencia ha generado falta de eficiencia, recalcando que han encontrado “obras mal hechas y obras que cuestan mucho más de lo presupuestado inicialmente”.

“El caso del Metropolitano es el más grave de inflación presupuestal, pues pasó de 400 millones a mil millones de soles, pese a que el tramo construido se acortó en 8 kilómetros. Y aún así será preciso invertir 60 millones más para subsanar fallas de diseño que afectan seriamente la accesibilidad y seguridad del sistema”, dijo Villarán.

Agregó que otras obras en las que se gastó mucho más que lo presupuestado son el Teatro Municipal, cuyo costo había sido previsto en 42 millones de soles y terminó costando 67 millones, así como el intercambio vial de las avenidas Primavera y Caminos del Inca, que registró un incremento de 80% en el presupuesto aprobado por el SNIP.

Entre los proyectos mal ejecutados mencionó el túnel Santa Rosa, que unirá el Rímac y San Juan de Lurigancho. Reveló que esa obra sufrió un desprendimiento de rocas el 1º de febrero pasado, que obligó a su temporal paralización. Informó que no se reforzó la estructura de soporte pese a existir una recomendación desde abril del año pasado.

“No quiero imaginar lo que eso hubiera significado de haber pasado, una vez que la obra estuviera en uso, con un tráfico estimado en más de 40 mil vehículos por día”, alertó.

Asimismo, se detectó obras inconclusas que figuran como “terminadas”, como la avenida Salvador Allende o Pista Nueva, que atraviesa los distritos de Surco, San Juan de Miraflores y Villa María del Triunfo. “Se hizo la pista pero el proyecto no consideró la construcción de veredas, señalización de las vías, cruceros peatonales ni semáforos”, dijo.

Falta de transparencia

Villarán señaló que entre el 2003 y el 2010 se entregaron 1,211 millones de soles a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), equivalentes al 48% de la inversión total de la comuna limeña para obras de infraestructura, por los que cobraron 42 millones de soles en comisiones, más otros 6 millones aún pendientes de pago.
 
“Con ese dinero, se hubieran podido construir mil wawawasis, 400 losas deportivas de uso múltiple y muros de contención”, dijo.

Añadió que el ente internacional actuó como un “service” para tercerizar sin tener que rendir cuentas.

“La única función que tuvo la Municipalidad durante las obras fue la de una mesa de partes. Solo aparecía en la foto o el microondas el día de la inauguración”, cuestionó.