martes, 22 de marzo de 2011

GUERRA SUCIA EN ELECCIONES PERUANAS

La guerra sucia empieza a asomar hoy en Perú, otra vez contra el candidato presidencial nacionalista, Ollanta Humala, y pese a las promesas de juego limpio de sus rivales.
 
Medios de prensa resaltan la reaparición de un testigo que acusó a Humala en 2006 de un caso de violación de derechos humanos en 1992, luego se retractó y ahora lo vuelve a acusar.

Al mismo tiempo, exageran un ligero aumento del tipo de cambio del dólar para afirmar que se debe a preocupaciones causadas por el avance de Humala en las encuestas hasta ubicarse en segundo lugar con tendencia a superar al primero, el expresidente Alejandro Toledo.
 
Según la primera historia, por la que Humala fue juzgado y absuelto en todas las instancias, el supuesto incidente se registró cuando el hoy candidato, como capitán del ejército, encabezó a una patrulla que capturó, dio muerte y desapareció a dos familiares del declarante en la base contrainsurgente Madre Mía, en la Amazonía peruana.

La recurrencia de la acusación volvió hace algunas semanas por un allegado político al candidato neoliberal Luis Castañeda, pero la reapertura del tema fue rechazada por las autoridades judiciales porque la inocencia de Humala es cosa juzgada.

Consultado sobre la ofensiva en su contra, Humala dijo que el ascenso del respaldo electoral a su bloque político, Gran Alianza Nacionalista (Gana Perú) ha motivado la reedición de la campaña sucia lanzada en su contra en 2006.

Señaló que el llamado "caso Madre Mía" fue cerrado hace dos años cuando fue absuelto por el actual presidente de la Corte Suprema, César San Martín, quien condenó al expresidente Alberto Fujimori a 25 años de cárcel en 2010 y es considerado el juez de mayor prestigio de Perú.

El tema, sin embargo, fue reabierto en un aspecto colateral, por cohecho activo, en el que el testigo Jorge Ávila dijo haber recibido dinero de gente ligada a Humala para retractarse de su acusación inicial, es decir, que volvió a modificar su testimonio.

Humala deploró el inicio de "este tipo de campañas ad portas de una elección que me parece que es algo que hemos visto en el pasado", negó tener nada que ver en el asunto y dijo que hay interés en golpearlo por su ascenso en intención de voto para los comicios del 10 de abril.

Admitió la posibilidad de que detrás de los ataques esté el candidato derechista emergente peruano-norteamericano Pedro Pablo Kuczynski, ubicado quinto en los sondeos, pero con posibilidades de escalar posiciones.

Descartó igualmente que su ascenso en las preferencias de los electores haya originado el alza de la cotización del dólar, como resaltan medios neoliberales que se identifican con Kuczynski, Toledo o el exalcalde de Lima Luis Castañeda.

Recordó haber dejado en claro en diálogos con empresarios que, de ser elegido, mantendrá la estabilidad macroeconómica y aplicará en forma gradual su programa de cambios para atender las necesidades sociales y recuperar el control soberano de los recursos naturales.

El economista centrista Jorge Gonzales negó que la ligera alza de la cotización del dólar -que oscila a diario- se debe a factores ajenos a la política interna, en concreto las repercusiones del terremoto de Japón en las monedas occidentales.

La campaña denunciada por Humala está a cargo de medios cercanos a los candidatos neoliberales, que la pusieron en marcha pese a las promesas de estos de enmendar rumbos y evitar ataques y excesos contra rivales.
 
Tales excesos escandalizaron a la ciudadanía y resultaron contraproducentes, al menos para Toledo y Castañeda, que caen aceleradamente en las encuestas, en tanto que Humala pasó del cuarto al segundo lugar en el más reciente sondeo.