lunes, 10 de marzo de 2014

El último audio de Julio Gagó en el cual dice que usará su cargo para tener más ventas

¡NUEVO AUDIO CONFIRMA QUE GAGÓ LO PLANIFICÓ TODO!

Carlos Aguilar / Foto: Rafael Zarauz
"Por congraciarse conmigo van a comprar", se escucha decir al parlamentario a sus trabajadores, según la grabación difundida por el programa "Sin Medias Tintas", al comentar a las ventajas que tendrían para obtener contratos con el Estado mediante este nueva compañía.
En el audio, el legislador menciona que "no hay nada del otro mundo" en esa estrategia, pues en el Congreso -dice- "hay más de cien" que tienen otra compañía que factura para sus empresas "y todo el mundo sigue trabajando".
"La ventaja que van a tener es que muchos nos van a comprar porque siempre hay un apoyo indirecto ¿Entienden lo que les quiero decir? por congraciarse conmigo van a comprar. Porque un alcalde a veces requiere de un congresista para tal cosa", manifiesta en un extracto de la grabación.
¡Nuevo audio confirma que Gagó lo planificó todo!
Si creíamos que ya lo habíamos visto todo en el escandaloso caso del congresista Julio Gagó, simplemente nos equivocamos. Ayer el programa “Sin medias tintas” difundió un nuevo audio que pone en evidencia que el fujimorista, con total desparpajo, planificó cómo sacarle la vuelta a la ley utilizando como fachada a la empresa Copy Depot y así seguir vendiéndole al Estado a pesar de estar impedido de hacerlo por su investidura congresal.
De todos los audios que hasta ayer habían salido a la luz, este último describe mejor y con lujo de detalles la ilegal actuación del hasta hace poco vocero de Fuerza Popular. En un momento llega incluso a alardear de las ventajas que le dará el ser congresista para conseguir más ventas del Estado a cambio de “su apoyo indirecto”.
Se trata de un audio grabado en el año 2011, antes de que jure como congresista. En él se dirige a sus vendedores y les informa que deben ir acostumbrándose a trabajar con Copy Depot desde marzo para seguir vendiendo sin problemas sus maquinarias al Estado.
“Para eso te dan tiempo antes del 28, para poner todo en orden. Nosotros empezamos antes, empezamos en el mes de marzo. Supuestamente porque ya era casi fijo que salga (elegido como congresista). Faltando ya creo que 15 o diez días para el 10 de abril, que fue la elección, en una encuesta yo estaba arriba. Por eso les estoy diciendo a ustedes que nosotros empezamos antes para ir ya acostumbrándonos. Ya todos los procesos a partir de marzo están saliendo por Copy Depot”, se le oye decir al congresista fujimorista.
Pero eso no es todo. El fujimorista alardea ante sus empleados del éxito en ventas que les espera por la ventaja de ser congresista y por el hecho de que las autoridades municipales buscarán congraciarse con él a cambio de su “apoyo indirecto”. 
“La ventaja que van a tener es que muchos nos van a comprar porque siempre hay un apoyo indirecto. ¿Entienden lo que les quiero decir?: por congraciarse conmigo van a comprar, porque un alcalde, a veces, requiere de un congresista para tal cosa…”, se le escucha decir a Gagó sin rubor.
Además, y quizás incómodo por las miradas fiscalizadoras de sus trabajadores, Julio Gagó intenta justificar sus (malas) acciones y, una vez más, demuestra la sutileza con la que trata a sus empleados.
“Discúlpenme lo que les voy a decir, pero son ignorantes (…) qué piensan, que yo soy un vivo, que soy un traficante, que yo le estoy haciendo algo al Estado. Ustedes están mal del cerebro”, dice Gagó.
Luego prosigue para convencer a sus trabajadores de que en el Congreso es normal sacarle la vuelta a la ley: “No hay nada del otro mundo. Allá en el Congreso hay más de 100. Todos tienen otra empresa que factura a su empresa que tienen, y todo el mundo sigue trabajando”.
Al legislador fujimorista se le oye eufórico, como si estuviera grabando uno de sus comerciales de televisión que salen de madrugada. Al final, como para rematar su intervención, le ordena a su empleado Amancio Armas, el “dueño oficial” de Copy Depot, que imprima con urgencia todos los talonarios de esta empresa que les iba a servir de fachada para seguir haciendo negocio con el Estado. Más claro ni el agua.
“Amancio, lo que es más urgente es la cotización de Copy Depot. Hoy día ponte a imprimir todo lo que es Copy Depot. Necesitamos varios talonarios. Acá necesitamos, por los menos, más de 50 a 100 talonarios para empezar”, ordena el fujimorista, quien en 2013 denunció por difamación al director de este diario y a un periodista de esta redacción por haber informado precisamente sobre este caso: que las ventas al Estado de Copy Depot dieron un vuelco desde julio de 2011, justamente cuando JAAM S.A., la otra empresa de su propiedad donde sí aparece como accionista, dejó de participar en las licitaciones con el Estado. Sin duda, la mentira tiene patas cortas. Y tarde o temprano la verdad sale a la luz y se impone.
DATO: Julio Gagó es actualmente investigado por el Ministerio Público y la Comisión de Ética del Congreso